FORMAS
Laura y América a la vez
Vuelve a pasar el colibrí
me toca el brote y lo hace flor
lo bebe y lo reverencia
refleja en sus alas mi herencia
una lagrima curada de sol.
Vuelve a pasar el fuego aquí
tropieza en la frontera sur
se raspa el codo candente
y en su infortuna inocente
nos borra la frontera a salpicones de luz
Vuelve a pasar un vientre maíz
se desgrana y embaraza
cada hora, cada intento
andiniza los cimientos
de ésta, nuestra nueva casa
Vuelven a pasar
vuelven a pasar
me rodean
me incendian
me crean
Camino con ellos
camino con ella
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viernes, 12 de febrero de 2010
VIVO PA CURARTE MADRE
El triste oficio de prostituir la Tierra… (Hamlet Lima Quintana)
Madre Tierra paridera
que nos andas por la sangre,
Madre cosmos ventolera
Tiempoluz de nuestro enjambre.
Te han caminado los montes
y embarazado los ríos,
te han cantando alas y vientos
desde el eco de los fríos.
Nacidos de tus amores
con los astros y los dioses;
llevamos tus modales,
heredamos tus encantos.
Pachallana Mamacampo,
mudanza del universo,
llenando ubres y granos,
tan eternos tus comienzos.
Sur gordura de inmensidad,
hoy negociados del campo,
¡que necrofertilidad!
monocultivo monoespanto.
Cuánto valió desvestirte
y ultrajarte los silencios,
el precio que te reviste
es el oro de los necios.
Cual si no supieses parir
con químicos te ordenan
transgénica matriz,
fumigado ovuloesperma.
Pachamama prostituída,
es tiempo que la lucha abre
de Oncativo heredé vida
vivo pa curarte madre.
El triste oficio de prostituir la Tierra… (Hamlet Lima Quintana)
Madre Tierra paridera
que nos andas por la sangre,
Madre cosmos ventolera
Tiempoluz de nuestro enjambre.
Te han caminado los montes
y embarazado los ríos,
te han cantando alas y vientos
desde el eco de los fríos.
Nacidos de tus amores
con los astros y los dioses;
llevamos tus modales,
heredamos tus encantos.
Pachallana Mamacampo,
mudanza del universo,
llenando ubres y granos,
tan eternos tus comienzos.
Sur gordura de inmensidad,
hoy negociados del campo,
¡que necrofertilidad!
monocultivo monoespanto.
Cuánto valió desvestirte
y ultrajarte los silencios,
el precio que te reviste
es el oro de los necios.
Cual si no supieses parir
con químicos te ordenan
transgénica matriz,
fumigado ovuloesperma.
Pachamama prostituída,
es tiempo que la lucha abre
de Oncativo heredé vida
vivo pa curarte madre.
Cultivar lo que no haga sombra
Mirar la madera hasta ver el calor que daría su fuego.
Estamos encerrados en la historia de la materia.
Pero lo abundante anda en resonancias
(ni sólido,
ni visible,
ni duele).
Las manos no dicen mucho sobre el mar,
los ojos se derriten buscando la materia oscura,
la piel está presa de los planetas que tiran y pechan,
y aún así,
se le olvida
que su gobierno del espacio
es cuanto flota
entre las fuerzas del sol, la tierra, y las mariposas.
Mirar la madera hasta ver el calor que daría su fuego.
Estamos encerrados en la historia de la materia.
Pero lo abundante anda en resonancias
(ni sólido,
ni visible,
ni duele).
Las manos no dicen mucho sobre el mar,
los ojos se derriten buscando la materia oscura,
la piel está presa de los planetas que tiran y pechan,
y aún así,
se le olvida
que su gobierno del espacio
es cuanto flota
entre las fuerzas del sol, la tierra, y las mariposas.
TAJANDO LAS HORAS
Y todo se reordena,
se reacomoda,
se estructura,
se enfría, se frena y mecaniza,
de ocho a doce,
de siete a doce,
de siete a catorce treinta,
de una a seis,
de catorce a siete.
Cuando todo se mide en sangre,
en arma que apunta,
en arma que dispara,
en látigo,
en tristeza,
en escarcha,
en sueldo.
Y vuelta al vuelto del grueso,
a lo que sobra del día,
de los días,
por esas horas cansadas,
se fugan los exaltos,
los exabruptos,
las diosas se riegan todo lo que brota,
los demonios despliegan las alas sobre el vino,
se sacan fotos que se quieren guardar para la posterioridad,
antes de las ocho,
después de las seis,
entre doce y dos,
los domingos,
los feriados,
se desarma la máquina,
y sus partes se convierten en moscas, algunas,
en pájaros otros,
en bichos bolitas,
en piedras, los estoicos,
hacen la pasta que lo autogenerará todo,
idean hijos,
embarazan el combustible de la máquina.
Hoy, la rebelión consiste
en mirar una rosa en horario mercantil,
hasta pulverizar lo mercantil del horario.
se reacomoda,
se estructura,
se enfría, se frena y mecaniza,
de ocho a doce,
de siete a doce,
de siete a catorce treinta,
de una a seis,
de catorce a siete.
Cuando todo se mide en sangre,
en arma que apunta,
en arma que dispara,
en látigo,
en tristeza,
en escarcha,
en sueldo.
Y vuelta al vuelto del grueso,
a lo que sobra del día,
de los días,
por esas horas cansadas,
se fugan los exaltos,
los exabruptos,
las diosas se riegan todo lo que brota,
los demonios despliegan las alas sobre el vino,
se sacan fotos que se quieren guardar para la posterioridad,
antes de las ocho,
después de las seis,
entre doce y dos,
los domingos,
los feriados,
se desarma la máquina,
y sus partes se convierten en moscas, algunas,
en pájaros otros,
en bichos bolitas,
en piedras, los estoicos,
hacen la pasta que lo autogenerará todo,
idean hijos,
embarazan el combustible de la máquina.
Hoy, la rebelión consiste
en mirar una rosa en horario mercantil,
hasta pulverizar lo mercantil del horario.
VARIACIONES DE LA SEQUIA
Meses que no llueve
todo está cargado,
la chapa da corriente,
muere el trigo de sed,
y el monte se incendia
sin culpa y sin reves.
La culpa nos llueve,
incendia al trigo.
Todo da corriente,
siglos sin revés.
Cargado está el monte
de muerte y de sed.
Muerte que nos llueve
carga el continente,
siglos nos incendia
la culpa del revés.
Monte, trigo y chapa,
una corriente sed.
Se incendia la culpa.
Cargado está el siglo.
Da corriente el pueblo.
Continente con sed,
de lluvia, de trigo,
de muerte al revés.
Continente maíz,
cargado de muerte,
parece que todo
arderá sin revés.
La lluvia es el pueblo
incendiando la sed.
todo está cargado,
la chapa da corriente,
muere el trigo de sed,
y el monte se incendia
sin culpa y sin reves.
La culpa nos llueve,
incendia al trigo.
Todo da corriente,
siglos sin revés.
Cargado está el monte
de muerte y de sed.
Muerte que nos llueve
carga el continente,
siglos nos incendia
la culpa del revés.
Monte, trigo y chapa,
una corriente sed.
Se incendia la culpa.
Cargado está el siglo.
Da corriente el pueblo.
Continente con sed,
de lluvia, de trigo,
de muerte al revés.
Continente maíz,
cargado de muerte,
parece que todo
arderá sin revés.
La lluvia es el pueblo
incendiando la sed.
POR EL COSTADO ABIERTO
A la Myriam y el Ruben, quienes me convidaron sus costados abiertos
Por allá se fueron los peces,
por la puerta que da a la calle.
Salieron de a uno,
cada regreso era menos seguido.
Se fueron los peces por el costado abierto de la casa.
Yo los sigo criando,
todos los domingos ellos vienen
y yo los amamanto con la teta de salsa.
A veces pienso que ellos no tienen donde frenarse,
esos peces fueron convidados con la intemperie,
eso de lo que no supimos cubrirnos nosotros,
de lo que no nos dejaron,
entre tantos “nosedebe” que nos impusieron.
Antes pensaba que se iban,
ahora creo que vuelven,
porque los peces son de allá,
del costado abierto del pueblo.
Los extraño, como no reconocerlo,
si antes de hacer sus aletazos
me hicieron la vida,
me perfumaron el vientre de movimiento,
me domaron los brazos,
perforaron cada rincón de la casa,
y me dieron la forma que mejor logré.
Yo soy su madre,
sus madres,
porque para esos peces
debí ejercer muchas mujeres.
Y ya, aunque sin entender de peces,
luego de vencerse la visita
cada domingo los sigo devolviendo al agua,
regresan a la puerta que da a la calle,
me dan ese beso recapitulado de infancia,
les encargo cuidados con la mirada desnutrida,
y llevándose la salsa en la ropa, se van
por el costado abierto de la vida.
Por allá se fueron los peces,
por la puerta que da a la calle.
Salieron de a uno,
cada regreso era menos seguido.
Se fueron los peces por el costado abierto de la casa.
Yo los sigo criando,
todos los domingos ellos vienen
y yo los amamanto con la teta de salsa.
A veces pienso que ellos no tienen donde frenarse,
esos peces fueron convidados con la intemperie,
eso de lo que no supimos cubrirnos nosotros,
de lo que no nos dejaron,
entre tantos “nosedebe” que nos impusieron.
Antes pensaba que se iban,
ahora creo que vuelven,
porque los peces son de allá,
del costado abierto del pueblo.
Los extraño, como no reconocerlo,
si antes de hacer sus aletazos
me hicieron la vida,
me perfumaron el vientre de movimiento,
me domaron los brazos,
perforaron cada rincón de la casa,
y me dieron la forma que mejor logré.
Yo soy su madre,
sus madres,
porque para esos peces
debí ejercer muchas mujeres.
Y ya, aunque sin entender de peces,
luego de vencerse la visita
cada domingo los sigo devolviendo al agua,
regresan a la puerta que da a la calle,
me dan ese beso recapitulado de infancia,
les encargo cuidados con la mirada desnutrida,
y llevándose la salsa en la ropa, se van
por el costado abierto de la vida.
MIDIENDO EN ABERTURAS
Hijos todos del plano cósmico
y la luz andina.
Cuando dicen, abren,
cuando cantan, abren,
cuando llegan, abren,
y abren al irse
por las urdimbres de la puerta,
dejando todo abierto al cerrarla.
Hijos todos del bucle galáctico
y la luz andina.
Cuando abrazan, abren,
cuando faltan, abren,
cuando cuandan, abren, abren,
saltan los estambres de las botellas, abriendo,
y sepultan cualquier sequedad, abriendo,
abridores, abridores, abridontes,
abreantes,
abrientes,
hijos de abrientes,
abremundos,
abresombras,
abrebajes.
Siempre amando, abren,
siempre capitaneando el mapa del esfuerzo,
siempre sonrojando a los volcanes,
siempre abren de solo solar,
de mucho luchar,
de práctica caída a buscar lo que viene de abajo,
del fondo de los años,
del fondo de los pueblos,
de los fondos de los espejos,
abrefondos.
Hijos todos del jardín universal
y la luz andina.
Abrepalabrantes,
abrecomensales,
abrecomensantes,
abrevalores,
abresabores.
Hijos todos de la iteración de los dioses
y la luz andina.
Cuando invitan, abren,
cuando tienen, abren,
cuando caen, abren,
cuando yerran, abren,
cuando mesas, abren,
cuando hambre, abren,
cuando memoria, abren,
abren cuando cargan la pala,
cuando ponen el ladrillo,
cuando leen,
cuando discuten, abren,
abrevalientes,
abrelumbres,
abreóvulespermas,
abremadres.
Hijos todos de las bifurcaciones del tiempo
y la luz andina.
Tienen un continente en sus ganas, y abren,
tienen un incendio en el oeste, y abren,
tienen un espesor en la mirada, y abren,
abren lo que ven,
abrenoches,
abredías,
abrestaciones,
y abrefrutos.
Hijos todos del deseo de la pachamama
y la luz andina.
Abrecadabras,
abrezambas,
abrebocas,
abresueños,
abrerealidades.
Hijos todos del romance del sur con el viento
y la luz andina.
Hijos todos del plano cósmico
y la luz andina.
Cuando dicen, abren,
cuando cantan, abren,
cuando llegan, abren,
y abren al irse
por las urdimbres de la puerta,
dejando todo abierto al cerrarla.
Hijos todos del bucle galáctico
y la luz andina.
Cuando abrazan, abren,
cuando faltan, abren,
cuando cuandan, abren, abren,
saltan los estambres de las botellas, abriendo,
y sepultan cualquier sequedad, abriendo,
abridores, abridores, abridontes,
abreantes,
abrientes,
hijos de abrientes,
abremundos,
abresombras,
abrebajes.
Siempre amando, abren,
siempre capitaneando el mapa del esfuerzo,
siempre sonrojando a los volcanes,
siempre abren de solo solar,
de mucho luchar,
de práctica caída a buscar lo que viene de abajo,
del fondo de los años,
del fondo de los pueblos,
de los fondos de los espejos,
abrefondos.
Hijos todos del jardín universal
y la luz andina.
Abrepalabrantes,
abrecomensales,
abrecomensantes,
abrevalores,
abresabores.
Hijos todos de la iteración de los dioses
y la luz andina.
Cuando invitan, abren,
cuando tienen, abren,
cuando caen, abren,
cuando yerran, abren,
cuando mesas, abren,
cuando hambre, abren,
cuando memoria, abren,
abren cuando cargan la pala,
cuando ponen el ladrillo,
cuando leen,
cuando discuten, abren,
abrevalientes,
abrelumbres,
abreóvulespermas,
abremadres.
Hijos todos de las bifurcaciones del tiempo
y la luz andina.
Tienen un continente en sus ganas, y abren,
tienen un incendio en el oeste, y abren,
tienen un espesor en la mirada, y abren,
abren lo que ven,
abrenoches,
abredías,
abrestaciones,
y abrefrutos.
Hijos todos del deseo de la pachamama
y la luz andina.
Abrecadabras,
abrezambas,
abrebocas,
abresueños,
abrerealidades.
Hijos todos del romance del sur con el viento
y la luz andina.
informacion y datos a la mitad
Tengo información y datos
Y fundamentos
y mandatos de ecuaciones
para afirmar que el mundo ha derrumbado su futuro de paz
su vejez de justicia
su horizonte de belleza.
Y tengo
Información y datos y fundamentos
más conocimientos
más reglas de tres simples
para afirmar que el planeta camina
irremediablemente
inexorablemente,
definitivamente
hacia los días sanados,
hacia un mañana sin niños derrotados
sin rincón asfixiado
hacia una economía distribuída por necesidades
de hombres y mujeres armoniosos de la tierra
vibrando en las señales de los árboles y las piedras,
y el agua pasando por los ríos con la misma pureza con que habita una pupila.
¿Quién sabe cual es la lectura acertada?
¿Quién reconoce el camino total?
¿es esto antinomia, complemento o dilema? ¿excluyentes o siameses?
Quien conozca la respuesta solo sabe media verdad,
Quien la desconozca, solo desconoce la mitad.
Por mucho que se crea
o se mida, o se dogmatice
hay que tomar postura
perforarse en la esperanza
y poner la carne en juego por el Gran Cambio
Y fundamentos
y mandatos de ecuaciones
para afirmar que el mundo ha derrumbado su futuro de paz
su vejez de justicia
su horizonte de belleza.
Y tengo
Información y datos y fundamentos
más conocimientos
más reglas de tres simples
para afirmar que el planeta camina
irremediablemente
inexorablemente,
definitivamente
hacia los días sanados,
hacia un mañana sin niños derrotados
sin rincón asfixiado
hacia una economía distribuída por necesidades
de hombres y mujeres armoniosos de la tierra
vibrando en las señales de los árboles y las piedras,
y el agua pasando por los ríos con la misma pureza con que habita una pupila.
¿Quién sabe cual es la lectura acertada?
¿Quién reconoce el camino total?
¿es esto antinomia, complemento o dilema? ¿excluyentes o siameses?
Quien conozca la respuesta solo sabe media verdad,
Quien la desconozca, solo desconoce la mitad.
Por mucho que se crea
o se mida, o se dogmatice
hay que tomar postura
perforarse en la esperanza
y poner la carne en juego por el Gran Cambio
yo podría ser la luz
que recorre el viento
yo podría ser azul
y tramar el tiempo
yo podría ser de allá
donde nace el cielo
yo podría ser de mar
podría ser eterno.
¿Qué me faltará?
¿Qué me sobrará?
ya conocí el sol
ya desnudé el fuego
voy en una canción
respiro universo
ya me sé hijo del todo
y valoré la magia
puse mi sangre en el lodo
incendié mi casa.
¿Qué me faltará?
¿Qué me sobrará?
voy organizado
crezco en el abajo
broto esperanzado
razón y milagro.
ya entendí la muerte
ya me gané la vida
me sembré en el vientre
de la rebeldía.
¿Qué me faltará?
¿Qué me sobrará?
guerrillero ancestro
soy de la existencia
de un futuro abierto
heredé la urgencia
no me guardo esperas
yo soy mi destino
hermano de las piedras
cuenco de lo habido.
¿Qué me faltará?
¿Qué me sobrará?
que recorre el viento
yo podría ser azul
y tramar el tiempo
yo podría ser de allá
donde nace el cielo
yo podría ser de mar
podría ser eterno.
¿Qué me faltará?
¿Qué me sobrará?
ya conocí el sol
ya desnudé el fuego
voy en una canción
respiro universo
ya me sé hijo del todo
y valoré la magia
puse mi sangre en el lodo
incendié mi casa.
¿Qué me faltará?
¿Qué me sobrará?
voy organizado
crezco en el abajo
broto esperanzado
razón y milagro.
ya entendí la muerte
ya me gané la vida
me sembré en el vientre
de la rebeldía.
¿Qué me faltará?
¿Qué me sobrará?
guerrillero ancestro
soy de la existencia
de un futuro abierto
heredé la urgencia
no me guardo esperas
yo soy mi destino
hermano de las piedras
cuenco de lo habido.
¿Qué me faltará?
¿Qué me sobrará?
Vamos hacia la muerte, madre.
Grito que el fitocidio es la hemiplejía del planeta,
que el zoocidio es un tajo al sol.
Vamos con los ojitos astillados por los días, madre.
El hambre de los niños con hambre es un quilombo perpetuo,
pero ahora se suman nuevas derrotas de la sensibilidad
se suman contaminaciones de toda forma y tiempo,
las hay de agua
las hay de aire
las hay de suelo,
las hay de alimentos.
Que explosión del cielo, madre
si también las hay de la mente,
y las hay de las relaciones entre ojos,
las hay del consumo,
hasta la educación de cómo cantar está contaminada.
No es para menos, madre,
que poco asombro puede salvarse de no ser idiota,
si nuestra visión del todo está infectada de la derrota cósmica.
Hemos perdido frente a lo banal,
contra lo superfluo y lo feo,
contra lo incoherente, lo perverso, y lo indigno.
Está contaminada la salud, el trabajo, la diversión,
el rincón de la mesa por donde embuda el televisor.
Las pasiones contaminadas por lo mecánico,
por lo que se mide en el mercado,
Hasta mis hermanos se salvan comentando las muertes que van pariendo.
Estamos en arenas podridas que nos tragan,
ni aletear nos salva de no hundirnos,
Caemos por los terrores de la materia engreída, madre.
Se ha contaminado el fruto del mandarino,
se ha embichado el domingo,
se está pudriendo el almanaque de la luna,
los partos, los ciclos fértiles, las hinchazones de las manos,
los olores de axilas, los besos de abuelas,
las historias de antes de dormirse.
Contaminados, contaminadas,
Contaminantes, contamirados, contamirantes,
descontados,
desmirados,
dolidos,
traicionados,
malavidos,
fumigados,
vendidos,
pasados por la muerte de la luz
pisados por la altura del mercado.
Violados, madre,
violados.
Grito que el fitocidio es la hemiplejía del planeta,
que el zoocidio es un tajo al sol.
Vamos con los ojitos astillados por los días, madre.
El hambre de los niños con hambre es un quilombo perpetuo,
pero ahora se suman nuevas derrotas de la sensibilidad
se suman contaminaciones de toda forma y tiempo,
las hay de agua
las hay de aire
las hay de suelo,
las hay de alimentos.
Que explosión del cielo, madre
si también las hay de la mente,
y las hay de las relaciones entre ojos,
las hay del consumo,
hasta la educación de cómo cantar está contaminada.
No es para menos, madre,
que poco asombro puede salvarse de no ser idiota,
si nuestra visión del todo está infectada de la derrota cósmica.
Hemos perdido frente a lo banal,
contra lo superfluo y lo feo,
contra lo incoherente, lo perverso, y lo indigno.
Está contaminada la salud, el trabajo, la diversión,
el rincón de la mesa por donde embuda el televisor.
Las pasiones contaminadas por lo mecánico,
por lo que se mide en el mercado,
Hasta mis hermanos se salvan comentando las muertes que van pariendo.
Estamos en arenas podridas que nos tragan,
ni aletear nos salva de no hundirnos,
Caemos por los terrores de la materia engreída, madre.
Se ha contaminado el fruto del mandarino,
se ha embichado el domingo,
se está pudriendo el almanaque de la luna,
los partos, los ciclos fértiles, las hinchazones de las manos,
los olores de axilas, los besos de abuelas,
las historias de antes de dormirse.
Contaminados, contaminadas,
Contaminantes, contamirados, contamirantes,
descontados,
desmirados,
dolidos,
traicionados,
malavidos,
fumigados,
vendidos,
pasados por la muerte de la luz
pisados por la altura del mercado.
Violados, madre,
violados.
Hoy todo lo he hecho bien
Hoy todo lo he hecho bien
Traje la lluvia
Cerré la tarde
Y con un cucharón de madera
Entré un desastre de cebolla al rehogo de la cena.
Hoy
puse disimulo a mi desocupación
y me bañé enfermo de calor
como extirpando un tumor.
Es que hoy todo lo hice bien
tan bien como todo amanecer en la guerra
me logré una estrella fugaz cuando salía por el pasillo
camino a la verdulería
que también hoy he hecho muy bien.
Hoy todo lo he hecho bien
una ciudad
un ventilador apagador del verano
y un beso
un beso estrellecido y glotón de una compañera que también hoy me salio bien.
Porque hoy lo hice bien, muy bien
inventé la computadora
el teléfono
y los parlantes de doscientos guats
que mañana usará el planeta
que también me hice hoy
y me salió bien muy bien.
Traje la lluvia
Cerré la tarde
Y con un cucharón de madera
Entré un desastre de cebolla al rehogo de la cena.
Hoy
puse disimulo a mi desocupación
y me bañé enfermo de calor
como extirpando un tumor.
Es que hoy todo lo hice bien
tan bien como todo amanecer en la guerra
me logré una estrella fugaz cuando salía por el pasillo
camino a la verdulería
que también hoy he hecho muy bien.
Hoy todo lo he hecho bien
una ciudad
un ventilador apagador del verano
y un beso
un beso estrellecido y glotón de una compañera que también hoy me salio bien.
Porque hoy lo hice bien, muy bien
inventé la computadora
el teléfono
y los parlantes de doscientos guats
que mañana usará el planeta
que también me hice hoy
y me salió bien muy bien.
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